¿Qué son las alteraciones o trastornos témporo-mandibulares?

Para poder entender que son las alteraciones o trastornos de las Articulaciones Témporo-Mandibulares, es preciso primero tener bien claro el concepto de lo que es una Boca Sana.


ParejaUna boca sana es aquella que tiene todos sus dientes intactos, idealmente ubicados en sus arcadas y correctamente relacionados con sus oponentes, con encías rosadas que no sangren ni siquiera al cepillarlas, sin pérdida de hueso y con las articulaciones témporo-mandibulares sin ruidos ni dolores y en su posición fisiológica óptima.


Las articulaciones témporo-mandibulares son dos, derecha e izquierda, y son las que permiten el libre juego de la mandíbula con el cráneo.


La función mandibular en estado de salud no dura más de 15 minutos al día (2000 degluciones y tres comidas). Por tanto, los dientes no debieran desgastarse, y si lo hacen, es únicamente porque la persona ingiere alimentos abrasivos.


De ello se deduce que la oclusión dentaria ideal es aquella en la cual los dientes no se desgastan, el hueso que los sostiene está sano y no permite la movilidad de aquéllos, las articulaciones funcionan sin crujidos ni dolores y el sistema neuro-muscular que activa los movimientos de la mandíbula está intacto y también sin dolores.


Para que se cumplan estos objetivos de salud, se deben dar las siguientes condiciones:


1. Cóndilos de la mandíbula perfectamente centralizados dentro de sus respectivos compartimientos y a través del disco articular, asentados contra su correspondiente fosa articular del hueso temporal del cráneo.


2. Contacto suave de los dientes anteriores inferiores contra los anteriores superiores.

 

3. Máxima intercuspidación de los dientes posteriores, inferiores y superiores.

4. Cuando la mandíbula se mueve, los caninos mandibulares deben desplazarse por una rampa de deslizamiento que ofrecen las caras internas de los caninos superiores y el resto de los dientes no deben tener ningún contacto.


5. Estabilidad músculo-esquelética y dentaria.

 

Ahora bien; cuando alguna o varias de estas condiciones no se cumplen, y se suma el stress, es cuando se manifiesta la disfunción del sistema masticatorio y aparecen las alteraciones del mismo que llevan a un síndrome doloroso de cada uno, de alguno o de todos los elementos que lo componen:

  • A nivel dentario aparecerán desgastes de los dientes o dolores pulpares.
  • A nivel del hueso que sostiene los dientes aparecerá una claudicación del soporte y la consiguiente movilidad de los dientes, con o sin dolor.
  • A nivel de los músculos que mueven la mandíbula aparecerán espasmos y dolor (la persona no puede abrir la boca) y los dolores musculares se expresarán como dolores en la cara, de cabeza, cuello y parte alta de la espalda, a veces irradiado a los brazos.
  • A nivel de la articulacción, aparecerán los chasquidos, tanto en la apertura como en el cierre y el dolor será localizado e irradiado al oído y a la zona que lo rodea, ya que el nervio que recoge la sensibilidad de la articulación témporo-mandibular es el mismo que recibe la sensibilidad del oído.

El tratamiento de estas disfunciones está orientado a obtener los objetivos de salud enumerados anteriormente, eliminando los factores que predisponen a la disfunción y conseguir que la persona viva sin dolores y sin tener que tomar calmantes.

 

Si cree que padece una alteración témporo-mandibular, no dude en concertar una cita para diagnosticarle y efectuarle el tratamiento más adecuado a su problema.

 

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